Como bien te hemos comentado, el colágeno conforma el 25% de las proteínas existentes en nuestro organismo. Tal vez suena como un número bajo, pero resulta que de esta cuarta parte de proteínas tenemos veintiún tipos de colágeno. ¡Sí 21! Y si te sigues preguntando qué tan importante es este polipéptido para el funcionamiento correcto de nuestro cuerpo, con solo considerar la cantidad de tipos existentes distribuidos en los diversos tejidos del cuerpo obtienes la respuesta.

Podemos encontrar dos clasificaciones para hablar de los diferentes tipos del colágeno. Según su ubicación biológica y función, y según su procedencia.

Según su ubicación y función

En esta clasificación encontramos los veintiún tipos que te mencionamos anteriormente. Cada clase se identifica con numeración romana, es decir, Colágeno Tipo I, II, III… y así hasta el número XXI. Al ser una extensa lista te nombraremos los más importantes que debes identificar en este nivel de conocimiento:

Tipo I: constituye el 90% del colágeno existente en el organismo. Presente en piel, huesos, tendones, dentina. Su función principal es la de resistir a fuerzas de tracción, es decir, estiramientos. Este tipo es el famoso reconocido por causar la aparición de arrugas cuando al pasar los años disminuye en cantidad.

Tipo II: es el principal componente de los cartílagos y se encuentra también en el ojo, específicamente en el humor vítreo. Aporta como función resistencia a presiones intermitentes.

Tipo III: es el segundo que más abunda en el cuerpo. Se encuentra normalmente asociado con el Tipo I en piel, músculos y paredes del intestino y vasos sanguíneo. Es el encargado de sostener órganos expansibles.

Tipo IV: encontrado en las membranas de todos los tejidos, teniendo entonces una función de filtración y sostén.

Tipo V: distribuido por todo el organismo en los tejidos internos, cumpliendo una función de estiramiento y resistencia a presiones. También se encuentra en la placenta, para así colaborar en el proceso de formación de las fibras colágenas.

Según su procedencia

Bovino

Procedente de la piel de vaca, la cual se esteriliza y purifica para transformarla luego en un líquido de utilidad cosmética. El colágeno de dicha procedencia se degrada progresivamente una vez en el cuerpo, por lo que no es un tratamiento que dure un largo tiempo.

Porcino

Este tipo de colágeno proviene de la piel del cerdo, cuando se somete a un proceso similar al del colágeno bovino, con un fin igualmente cosmético.

Marino

Es aquel que se extrae de la piel, escamas y espinas de los animales marinos. Es conocida como la proteína más abundante del reino animal.

¿Por qué preferimos el colágeno marino?

En nuestros productos Dermanutrix obtenemos el colágeno por escama de pescado, ya que la absorción del colágeno marino es mayor, puesto que es más resistente a la digestión gastrointestinal y puede llegar intacto a la sangre. La absorción de esta proteína por vía oral es efectiva en más de un 90%, a diferencia de otros colágenos, por lo que se estaría aprovechando más colágeno por cada gramo que se consume.